Cloud computing: el futuro ya está aquí
El reciente estudio de la Fundación Cajamar destaca las múltiples aplicaciones de “la nube” al mundo empresarial.
5 de Septiembre de 2011 Comunicación
El Informe monográfico nº 31 de la Fundación Cajamar afronta la situación actual de la computación en nube. Las tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ejercen un papel destacado como agentes de desarrollo económico y de incremento de la productividad. Bajo esta denominación se agrupan un conjunto de productos y servicios que se clasifican en varios epígrafes (electrónica de consumo, electrónica profesional, industria de telecomunicación, tecnologías de la información, etc.). En el ámbito concreto de la computación se distinguen tres modelos para la prestación de servicios relacionados: centralizada, cliente-servidor y cloud computing.

a) Computación centralizada. Entre los años cincuenta y setenta del siglo pasado, los centros de datos estaban concentrados en costosos ordenadores centrales cuya capacidad se alquilaba a los clientes para la resolución de operaciones complejas. Aunque éste es el modelo más antiguo en términos de tiempo, no es menos cierto que es también en este periodo, concretamente en la década de 1960, cuando nace la cloud computing de la mano de IBM con la creación de los Mainframes.

b) Computación cliente-servidor. Surgió en los años ochenta con el desarrollo de microprocesadores más potentes, ordenadores personales y estaciones de trabajo basadas en Unix. En este modelo, los clientes poseen ordenadores propios que funcionan como estaciones de trabajo dependientes de los servidores (aportados por el proveedor) o como ordenadores completos que requieren diversos servicios del servidor.

c) Computación en nube. Como el modelo cliente-servidor no estaba preparado para la escalabilidad masiva, a mediados de los años noventa surgió la industrialización de los centros de datos, constituyendo un nuevo paradigma en la forma de ofrecer infraestructura, aplicaciones y, en general, determinados servicios informáticos. Esta fecha es el punto de partida de la irrupción de la cloud computing de la mano de VMware con su sistema de virtualización. Este hecho estuvo impulsado a su vez por la disponibilidad de servidores más económicos y potentes así como por la mejora de la infraestructura de redes y la masificación de Internet.

Llegado este punto, se define Cloud computing a la capacidad de compartir recursos IT (information technology) de forma eficiente. En un sentido más amplio, se trata de un modelo de aprovisionamiento de recursos informáticos (hardware, software y redes) a través de internet o intranet, altamente escalable (puede crecer fácilmente, incorporando más aplicaciones y/o servicios) donde el usuario no necesariamente ha de ser un experto para acceder a su manejo.

En el estudio realizado por Mercedes Teruel y David Uclés se señala que las aplicaciones de cloud al mundo empresarial son diversas y entre las más representativas caben citarse las siguientes: almacenamiento de información, correo corporativo, plataformas de software y plataformas para desarrolladores.

A su vez, se diferencian dos categorías de nubes, pública y privada, las cuales presentan diferentes tipologías, dependiendo del modelo de entrega. Una nube pública es aquella en la que diversos clientes comparten infraestructuras mientras que una nube privada es dedicada. Respecto a la nube privada, podemos establecer diferentes niveles, en función del grado de externalización del servicio.

Al mismo tiempo, el cloud computing se clasifica en tres niveles dependiendo de los servicios y recursos que se incluyen en cada caso: infraestructura como servicio (infraestructure as a service), plataforma como servicio (platform as a service) y software como servicio (software as a service).

En el ámbito de la oferta, se pueden diferenciar dos tipos de empresas, aquellas que son de capital mayoritario español y las filiales de compañías multinacionales.

a) Compañías multinacionales de origen extranjero. En este grupo se encuentran Bull, Dell, Fujitsu Technologies Solutions, Google España, IBM y Microsoft.

b) Compañías de capital mayoritariamente español. El sector del cloud computing en España lo conforman mayoritariamente empresas nacionales (57,1%), siendo la representatividad del capital extranjero del 38,8% y del mixto del 4,1%.

Un segundo criterio de clasificación es el segmento de actividad en el que están presentes. Los resultados obtenidos, considerando una muestra representativa de empresas, señalan que existe una fuerte inclinación hacia el segmento SaaS (43%), situándose a continuación las que prestan servicios en IaaS, PaaS y SaaS (20,4%) y a mayor distancia, las especializadas en IaaS y SaaS (10,2%).

Atendiendo al tamaño de las empresas por número de empleados, sobresalen las de hasta 20 y las de más de 100 (de entre 100 y 250 empleados), ostentando sendas participaciones del 67,5% y 17,5%, situándose a continuación las de 21-40, 41-60, 61-80 y 81-100.

Por su parte, algo más de la mitad tienen presencia en otras provincias distintas a la ubicación de las oficinas principales. Asimismo, la actividad en el exterior también es destacable (75%), lo que obviamente está relacionado con la presencia de multinacionales y la posibilidad de prestar estos servicios de forma global.

Por último, cabe resaltar que el mercado español presenta importantes oportunidades de negocio, encontrándose entre los sectores más relevantes los siguientes: financiero, medios de comunicación, telecomunicaciones, turístico y sanitario, los cuales son usuarios potenciales de este conjunto de tecnologías y servicios.

Publicación relacionada: La computación en Nube (Cloud Computing)

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