El sector del control biológico en España
Las exigencias derivadas de la seguridad alimentaria y la creciente sensibilización por la protección medioambiental están motivando la adopción de nuevos métodos productivos en la actividad agraria que atienden a un modelo de desarrollo más sostenible, que se sitúan en un estadio intermedio entre la agricultura ecológica y la convencional, la cual se caracteriza por utilizar importantes cantidades de insumos, algunos de cuales, son especialmente invasivos con respecto al medio ambiente.
Este tipo de agricultura es la que se considera en el corpus legal español como Producción Integrada, y que permite el control de plagas mediante métodos de actuación químicos y biológicos (control integrado de plagas), buscando reducir al mínimo el uso de productos fitosanitarios de síntesis.
El cumplimiento de la normativa sobre niveles de residuos de pesticidas en los productos agrícolas, la aparición de resistencias de las plagas frente a pesticidas de síntesis precisando aplicar tratamientos cada vez más costosos, agresivos y repetitivos, así como los requerimientos de las cadenas de alimentación por suministrar frutas y hortalizas con unos determinados parámetros de calidad, ha motivado el desarrollo de alternativas al uso de fitosanitarios químicos, surgiendo en nuestro país una nueva industria incipiente basada en la producción de organismos vivos para el control de plagas y enfermedades.
La Fundación Cajamar presentó en 2009 un libro titulado “Organismos para el control de patógenos en los cultivos protegidos. Prácticas culturales para una agricultura sostenible”, coordinado por Julio César Tello Manrique y Francisco Camacho Ferre.
Este libro aborda el control biológico desde la perspectiva agronómica, repasando los últimos avances registrados en este campo. Ha sido un éxito de ventas (se distribuye a través de la editorial Agrotécnica y la página web de la Fundación), con exportaciones del mismo a México y Estados Unidos. Precisamente para este mercado se está actualmente elaborando una traducción al inglés que será distribuida a través de la Asociación Americana de Fitopatología.
Este tipo de agricultura es la que se considera en el corpus legal español como Producción Integrada, y que permite el control de plagas mediante métodos de actuación químicos y biológicos (control integrado de plagas), buscando reducir al mínimo el uso de productos fitosanitarios de síntesis.
El cumplimiento de la normativa sobre niveles de residuos de pesticidas en los productos agrícolas, la aparición de resistencias de las plagas frente a pesticidas de síntesis precisando aplicar tratamientos cada vez más costosos, agresivos y repetitivos, así como los requerimientos de las cadenas de alimentación por suministrar frutas y hortalizas con unos determinados parámetros de calidad, ha motivado el desarrollo de alternativas al uso de fitosanitarios químicos, surgiendo en nuestro país una nueva industria incipiente basada en la producción de organismos vivos para el control de plagas y enfermedades.
La Fundación Cajamar presentó en 2009 un libro titulado “Organismos para el control de patógenos en los cultivos protegidos. Prácticas culturales para una agricultura sostenible”, coordinado por Julio César Tello Manrique y Francisco Camacho Ferre.
Este libro aborda el control biológico desde la perspectiva agronómica, repasando los últimos avances registrados en este campo. Ha sido un éxito de ventas (se distribuye a través de la editorial Agrotécnica y la página web de la Fundación), con exportaciones del mismo a México y Estados Unidos. Precisamente para este mercado se está actualmente elaborando una traducción al inglés que será distribuida a través de la Asociación Americana de Fitopatología.
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